Vestir la contracultura: ¿La moda como postura política?
Desde la segunda mitad del siglo XX en las crecientes ciudades de los países industrializados se vio el nacimiento de las primeras tribus urbanas. Sean los cholos, Hippies, o Punks; cuando un grupo se ve relegado de lo calificado como “aceptable” dentro de una sociedad urbanizada, buscan definición y pertenencia dentro del grupo para expresar su punto de vista hacia el resto de la corriente.

Lo contracultural se ha visto a lo largo de estas décadas como un rechazo hacia lo establecido y una manera de demostrarlo es a través de la forma de vestir. Chaquetas de cuero, camisas holgadas o bandas coloridas en la cabeza. Una tribu se identifica por su propio código de vestimenta que los confirma como parte del grupo, así saben que están entre los suyos.
La comunidad LGBT+ pasó de ser un mero tabú para la gente a tener una representación real y humana para la vida pública y eso también es una lucha contracultural que continua hasta estos días sobre todo en tiempos actuales en que el conservadurismo avanza en los países industrializados, los cuales ejercen influencia sobre otros países que siguen su misma línea de pensamiento.
Ahora, ¿Dónde entra la moda en esto? Como sabemos el mercado absorbe ideologías, estilos de vida, religiones, política, marcas y las convierte en un producto que luego vende al público. En esta actualidad hiperconectada es muy común esuchar del “estilo Punk” en colecciones de ropa, o encontrar decoraciones en tiendas para el hogar con un diseño que recuerde bastante a esas fotos de comunas hippies en el verano del amor.

La contracultura hoy no es tan claramente definible como lo fue en décadas anteriores. Hoy lo contracultural va encaminado a un rechazo por la hiperconectividad e inmediata recompensa que tenemos en nuestra generación. Hoy pareciera que rechazar lo digital para abrazar de nuevo lo analógico en nuestra vida diaria es mucho más ir a contracorriente. La música en discos, buscar comunidades fuera de los foros en línea y apostar por desconectarse de todo el ruido mediatico es hoy por sí mismo una forma de contracultura.
Aunque la moda sí que puede formar parte del rechazo a lo establecido. La fluidez sexual y la neutralidad de género en la ropa representa una manera de romper con lo establecido. Tenemos el Do It Yourself (DIY) trayendo de vuelta la practica de arreglar la ropa de uno y así extender su vida util. Luego llega la ropa de segunda mano para combatir el fast fashion y su impacto ambiental.

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